(KOSOVO NO SE VENDE) 

Hoy domingo 20 de enero los serbios celebran elecciones presidenciales anticipadas, donde se decidirá la elección de Boris Tadic, actual presidente y  prooccidental, o la del nacionalista Tomislav Nikolic, bajo la amenaza de la inminente independencia unilateral de la provincia Serbia de Kosovo.

 

Sobre los comicios se extiende la duda de si Tadic accederá al chantaje de la UE en virtud del cual Serbia accedería de manera rápida y directa a la Unión Europea si accede al desmembramiento del país, como pretende la mayoría albanesa de Kosovo.

El hecho de anticipar las elecciones, responde a la misma idea: occidente teme la reacción de los serbios en las urnas si la independencia de Kosovo se proclama antes de las elecciones, en concreto a que el SRS alcance la victoria, truncado con ello la política occidentalista de Tadic y volviendo con la alianza rusa, lo que amenazaría la “pacífica” independencia de Kosovo. Por ello se adelanta el proceso electoral con visos a acelerar así el proceso secesionista.

 

En esta primera ronda, se espera un abstención del 50% del electorado serbio, lo que hace difícil pronosticar un resultado, pero parece que Nikolic obtendría tres puntos más sobre su rival Boris Tadic.

 

Tomislav Nikolic y el SRS representan quizás, la opción más decidida de oposición al proceso independentista de la provincia serbia. Recogiendo el orgullo serbio de las clases más desfavorecidas, plantea una alternativa a la sumisión del país ante instancias europeas, una recuperación del orgullo de un pueblo estrechando lazos con el aliado ruso. Aunque Tadic ha expresado su rechazo a la independencia de Kosovo, la sombra de un pacto con la UE, le sigue muy de cerca.

 

La tercera opción política, apoyada por el Primer Ministro Kostunica, es Velimir Ilic, de Nueva Serbia, dispuestos a impedir en el Parlamento cualquier concesión de territorio serbio, en base a la propuesta de siete niveles de respuesta presentada por el SRS, que contempla la ruptura de relaciones diplomáticas con los países que violen la integridad territorial y la soberanía de Serbia, como explicara Vuk Jeremic, Ministro de Asuntos Exteriores, y favorables a una alianza con Moscú.

 

Es por esto, que hoy es una jornada decisiva para Serbia, donde esta en juego la definitiva perpetración de una nueva agresión al pueblo serbio o la respuesta de este, recuperando su orgullo y despojándose de un falso sentido de culpabilidad, para plantar cara a los desmanes de quienes pretenden decidir sobre lo que no es suyo.

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