(KOSOVO NO SE VENDE)

Vojislav Kostunica, primer ministro serbio ha hecho un llamamiento a los serbios de Kosovo y Metohija para que no abandonen la provincia serbia tras la inminente secesión unilateral de la mayoría albanesa musulmana.

Kostunica aseguró que “Nuestra gente en Kosovo debería permanecer en sus casas, en su provincia, en su Serbia”.

El primer ministro expresó que Serbia no reconocería ningún estado falso en su territorio y mucho menos en la cuna espiritual y cultural del país y que estará dispuesto a “hacer absolutamente todo para permitir condiciones de vida normales en la provincia”, añadió.

 

La diáspora serbia y la limpieza étnica han sido una constante a la que se han tenido que enfrentar los serbo-kosovares. La constante persecución de esta minoría por los musulmanes albaneses, hizo que en 1999 durante los bombardeos de la OTAN 200.000 serbios se vieron obligados a marcharse para siempre de su tierra.

Hoy en Kosovo viven cerca de 2 millones de personas, de los que tan solo 120.000 son serbios. El 90 % de la población restante de Kosovo es originaria de Albania.

 

La postura serbia se pondrá en conocimiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y del secretario general de esa organización, Según Vojislav Kostunica.

 

Fuentes albanesas estiman la inminente declaración del independencia en fechas cercanas al 17 o 18 de febrero.

En este sentido Bertrand Bonneau, portavoz de la KFOR, indicó que “Estamos intensificando nuestro estado de alerta para vigilar la situación, utilizando medios de inteligencia, más patrullas y una mayor visibilidad”. Aunque resulta difícil creer que puedan evitarse actos de extrema violencia hacia la población serbia cuando los terroristas del UCK campan a sus anchas.

Kosovo No Se Vende.

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