(KOSOVO NO SE VENDE)

La declaración de independencia de Kosovo puede producirse este domingo. Vojislav Kostunica admitió la perdida de la provincia serbia aunque reconoció que serbia nunca lo aceptará.

 

La secesión albano kosovar cuenta con el apoyo de la comunidad internacional (sin el reconocimiento de NNUU, de momento) y ha estado dirigida por los EEUU a través de su títere la Unión Europea y de sus aliados, los terroristas musulmanes del UCK, con Thaçi a la cabeza. Todo ello violando flagrantemente la resolución 1244 de la ONU. Esta establecía que Kosovo debía seguir siendo parte integrante de la entonces República Federal de Yugoslavia, y por tanto de Serbia, su sucesora como sujeto de derecho internacional. Por ello Kostunica ha pedido al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una sesión urgente para que “de todos los pasos y prevenga la violación de la Carta de la ONU, el Acta de Helsinki y la resolución 1244″.

En lo referente a la UE, Vuk Jeremic ministro serbio de asuntos exteriores expreso que “para que la misión de la UE en Kosovo adquiera plena legitimidad internacional, tan crucial para el buen cumplimiento de su misión, se debe lograr antes un mandato del Consejo de Seguridad”.

 

El primer ministro serbio ha expresado que su coalición ya prepara un documento para anular la independencia de Kosovo, ya que lo que sucederá este domingo es una “grave violación del Derecho Internacional”. Así mismo Vojislav Kostunica expresó que “Serbia tiene el derecho y Serbia dará pasos concretos para probar que Kosovo es parte de Serbia”.

Esto se traducirá en la retirada de los embajadores de Serbia en Francia, Alemania y Gran Bretaña, como señal de protesta tras el reconocimiento del nuevo estado. Además Kostunica, Tadic y Nicolic convocarán una concentración de protesta masiva en la capital serbia.

 

Así mismo, Vuk Jeremic, pidió a Joakkim Ruecker jefe de la MINUK, misión de la ONU desplegada en Kosovo, el máximo respeto a la resolución 1244 y que en caso de producirse la agresión secesionista, la invalide y disuelva el parlamento kosovar y que la misión de la UE se lleve a cabo “bajo mandato del Consejo de Seguridad” y evitar un nuevo “Caballo de Troya”.

En este sentido, pidió a la KFOR que sea “especialmente sensible hacia la comunidad serbia de Kosovo” y que impida una “repetición de la limpieza étnica contra la población serbia que tuvo lugar entre la segunda mitad de 1999 y marzo de 2004”.

 

“Nunca reconoceremos la independencia de Kosovo, nunca renunciaremos, nunca nos rendiremos si se produce este acto cobarde e incontrolado. Ni ahora, ni en un año, ni en una década, nunca. Kosovo será nuestro hasta el final, Kosovo seguirá siendo parte de Serbia por siempre“, manifestó Jeremic durante una sesión urgente ha puerta cerrada del Consejo de Seguridad.

 

El papel de Rusia podría ser decisivo si finalmente decide apoya con todas las consecuencias a Serbia. En este sentido el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vitali Churkin aseguró que “Moscú advierte contra todo intento de ejercer presión o tomar represalias contra los serbios kosovares que se opondrán a la proclamación unilateral de la independencia de Kosovo, si esto ocurre”.

 

Por otro lado, un informe del Human Rights Watch advierte sobre la posibilidad de graves violaciones de los Derechos Humanos si se proclama la independencia de Kosovo, especialmente en lo referente a la limpieza étnica de la minoría serbia. El Human Rights Watch identifica siete preocupaciones concretas sobre Kosovo: un sistema de justicia penal inadecuado, la violencia doméstica y otros abusos contra las mujeres, la violencia contra las minorías étnicas y las dificultades con que se encuentran los refugiados y los desplazados para regresar a salvo a sus casas.

J. Antonio Garcena.

Kosovo No Se Vende.

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