EUROPA

El hombre que podría convertirse en el próximo presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, prometió que su país apoyará a Serbia en su oposición a la declaración de independencia de Kosovo.
El viceprimer ministro ruso, Dmitry Medvedev, se encuentra en Belgrado para mantener conversaciones con el presidente serbio Boris Tadic y el primer ministro Vojislav Kostunica.
Aunque el enfoque de la reunión es esencialmente económico, la visita es percibida como una señal de apoyo a la visión de Serbia sobre Kosovo, dijo el corresponsal de la BBC en Belgrado.
La declaración unilateral de la independencia de Kosovo desató, la semana pasada, las protestas en Serbia.
“Nosotros partimos del supuesto de que Serbia es un país unificado, cuya jurisdicción abarca todo su territorio y nosotros nos ceñiremos a este principio”, indicó Medvedev durante la reunión que sostuvo con Kostunica, según informó la agencia de noticias Itar-Tass.
Los comentarios de Medvedev y el momento en que se produce su visita, son vistos como una evidencia de que la política externa de Rusia no variará una vez que el presidente Vladimir Putin se aparte del poder.
El gobierno de Putin ha estado caracterizado por un marcado deterioro de las relaciones con Occidente. Los ejemplos más recientes de este detrimento son los temas de Kosovo y las ambiciones de la OTAN en el bloque de países de Europa del Este como Polonia y la República Checa.
“Cinismo flagrantre”
Medvedev es el favorito para asumir la presidencia de Rusia, una vez se lleven a cabo las elecciones el próximo domingo.
Todo apunta a que Medvedev sucederá a Putin.
 De acuerdo con la agencia de noticias Itar-Tass, Medvedev dijo que la declaración independentista de Kosovo fue “una total discrepancia con la ley internacional”.
Medvedev indicó que tanto él como Kostunica llegaron “a un acuerdo para coordinar juntos nuestros esfuerzos para salir de esta compleja situación”.
Ambos líderes firmaron un convenio que involucra al gigante del gas ruso Gazprom y la estatal serbia Serbiagas para la construcción de un gasoducto en Serbia, así lo reportó la agencia de noticias Interfax.
El corresponsal de la BBC dijo que Rusia ha emergido como el aliado de Serbia más comprometido con el rechazo a la independencia kosovar.
La embajada de los EE.UU. fue uno de los blancos de las protestas en Belgrado.
El domingo el canciller ruso acusó a Estados Unidos de un “cinismo flagrante” al reconocer la declaración independentista de Kosovo hace una semana.
El comunicado siguió a las declaraciones hechas por el secretario asistente de Estado de Estados Unidos, Nicholas Burns, quien acusó a Rusia de agravar las tensiones en torno al tema de Kosovo.
Estados Unidos y la mayoría de países europeos han apoyado la declaración de independencia.
Frontera
El lunes, los ministros del gobierno de Belgrado arribaron a Kosovo, donde tenían planeado visitar las comunidades serbias para reforzar su mensaje de que Belgrado todavía considera a Kosovo como una provincia propia.
Aún se desconoce si a Samardzic se le permitirá ingresar a Kosovo.
El ministro de Serbia para asuntos relacionados con Kosovo, Slobodan Samardzic, lidera la delegación.
Hubo rumores de que a Samardzic se le pudo haber negado la entrada hasta que se disculpó por los comentarios que pretendían justificar la violencia que se desató en la frontera y en Belgrado la semana pasada.
Violencia en las calles de Belgrado
Samardzic calificó como actos “legítimos” la quema de puestos de control en dos pasos hacia Serbia, por parte de cientos de manifestantes, el 19 de febrero.
Dos días después, las embajadas de algunos países de Occidente fueron atacadas en Belgrado.
“Los Estados Unidos son el mayor culpable de todos los problemas que se han suscitado desde el 17 de febrero”, le dijo Samardzic a la agencia de estatal de noticias Tanjug.
“La raíz de la violencia es la violación de la ley internacional”, indicó.
Semanario Serbio. 
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