En un sorpresivo agravamiento de la crisis de los Balcanes (enmarcada dentro de la nueva “Guerra Fría” por espacios de poder y áreas de influencia en Europa que libran Rusia y EEUU) altos funcionarios y legisladores rusos criticaron y advirtieron sobre el peligro que entraña para la estabilidad de la región la autorización de Bush para el envío de armas a Kosovo, que -según Moscú- pondrá en serio riesgo la situación en los Balcanes y en toda Europa.

En un escenario de creciente enfrentamiento entre los serbios y las fuerzas internacionales en Kosovo, Rusia pidió una reunión urgente con la OTAN para tratar  el envío de armas de EEUU a Kosovo, afirmó el jueves el embajador ruso ante la OTAN, Dmitri Rogozin, citado por la agencia de noticias rusa Itar-Tass.

“La decisión de EEUU de suministrar armas es muy alarmante, pues Kosovo puede convertirse ahora en una fuente de desestabilización muy peligrosa para la paz en Europa”, declaró por su parte a la agencia Interfax Aslambek Aslajánov, asesor del presidente ruso, Vladímir Putin.

El diputado Andréi Klímov, vicepresidente del comité de Asuntos Internacionales de la Duma, señaló que Bush hace un “flaco favor tanto a Kosovo como a toda la región balcánica, pues esa decisión puede agravar seriamente la situación internacional”.

Esa actitud, subrayó, demuestra una vez más que EEUU se ha convertido en un “Estado-gendarme internacional”, cuya diplomacia se basa en los “métodos de fuerza y el poderío militar”, y no en los “procedimientos políticos y procesos negociadores”.

Anatoli Safónov, enviado especial de Putin para la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado transfronterizo, reiteró a su vez el rechazo de Moscú a la proclamación unilateral de la independencia de Kosovo y a su reconocimiento por numerosos países de Occidente.

“No hay que olvidar que desde la fase activa de la ‘campaña balcánica’ en Kosovo y otras zonas permanecen ‘militantes islámicos del terror’, que arrastraban una existencia semi-legal sin perder sus lazos con Al Qaeda y otras estructuras terroristas”, añadió.

El embajador ruso ante la OTAN  calificó de “muy peligrosa” la decisión de Bush, que en su opinión puede provocar una nueva ola terrorista en los Balcanes.

“En Kosovo están en el poder los organizadores y líderes del antiguo Ejército de Salvación kosovar (UCK), considerado por muchos Estados una organización terrorista”, dijo Rogozin a Interfax en Bruselas.

Rogozin denunció que, al suministrar armas al Gobierno kosovar, Estados Unidos está armando a “antiguos terroristas”, y advirtió de que este hecho podría avivar la violencia en la región.

El presidente estadounidense, George W. Bush, autorizó el jueves el envío de armas a Kosovo -que se independizó unilateralmente de Serbia el pasado febrero- y consideró que esta ayuda contribuirá a “reforzar la seguridad de Estados Unidos y promover la paz mundial”, según un documento publicado en la página web de la Casa Blanca.

” Washington dice que las armas ayudarán a combatir el terrorismo” cuando en realidad quienes “están en el poder en Kosovo ahora mismo” son “ex terroristas”, señaló  Rogozin.

“¿Como se puede combatir el terrorismo suministrando armas a ex terroristas?”, preguntó el diplomático.

Rogozin propuso al secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, “celebrar una reunión urgente del consejo Rusia-OTAN para discutir sobre los planes estadounidenses de suministrar armas a Kosovo”.

Elencuentro podría realizarse el próximo 28 de marzo, según lo declarado por el diplomático a las agencias rusas.

“Las informaciones sobre estos suministros de armas aparecen en un momento en que las fuerzas internacionales (presentes) en Kosovo no pueden enfrentarse al brote de violencia”, aseguró Rogozin.

“En estas circunstancias, el suministro de armas difícilmente ayudará a normalizar la situación”, añadió.

A su juicio, “si estas armas apuntan a los manifestantes serbios, entonces surgirá una pregunta acerca de la responsabilidad a ciencia cierta de un país por la escalada del conflicto”.

Estados Unidos fue uno de los primeros países en reconocer la declaración unilateral de independencia de la población albanokosovar, la mayoritaria en Kosovo, a pesar de la firme oposición de Serbia y su aliado Rusia.

 
 

La oposición rusa

El ministro de Defensa ruso, Sergei Ivanov, señaló  que la eventual independencia de la región de Kosovo rompería el principio de “unidad territorial” que se había impuesto hasta ahora de manera “inamovible”, al tiempo que aseguró que conceder esa soberanía a la actual provincia serbia podría implicar que no se pueda negar ese mismo beneficio a otras regiones “en Europa y el mundo”.

Tras la celebración del Consejo OTAN-Rusia en el marco de la reunión ministerial aliada en Sevilla, Ivanov señaló que utilizar con Kosovo otro “rasero”, distinto al aplicado hasta el momento, tendría como consecuencia que otros territorios podrían plantearse beneficiarse de “ese mismo principio y proceso” para buscar su independencia.

Aseguró,  que la independencia de la región serbia con mayoría albanesa “puede influir en otros lugares en Europa y en el mundo”. “Podemos abrir la caja de Pandora y ello podría tener consecuencias imprevisibles”, advirtió Ivanov.

Ivanov señaló que la independencia de Kosovo “podría crear una reacción en cadena en otras regiones separatistas y del espacio postsoviético”, al tiempo que abogó por decidir el status de la actual provincia serbia “sin límites temporales”.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, señaló que los países aliados, tanto en la reunión de ministros de Defensa de Sevilla como en el anterior encuentro de ministros de Asuntos Exteriores, han manifestado su pleno apoyo a la reciente  independencia (de Kosovo)  tutelada por la UE  y EEUU.

De Hoop Scheffer aseguró además que incluso algunos países son partidarios de acelerar ese proceso de transición hacia el nuevo status kosovar, aunque no quiso desvelar qué países mantienen esa postura.

IAR Noticias.

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