KOSOVO NO SE VENDE

Aprovechando el Día Mundial del refugiado, el pasado 20 de Junio, Werner Almhofer, jefe de la misión en Kosovo de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa señaló que la vuelta de los serbios desplazados de Kosovo, como parte de la limpieza étnica llevado a cabo por los albaneses, sigue siendo, aún hoy, “un importante desafío para los derechos humanos”.

Almhofer ve el retorno de los refugiados como un objetivo prioritario de la OSCE en Kosovo y en todo lo que ha ello afecta, como el derecho de propiedad (son miles las viviendas serbias ocupadas ahora por familias albanesas sin título de adquisición alguno, o han sido confiscadas por los, ahora funcionarios, del UCK), la no discriminación en el acceso a servicios público y privados, acceso al empleo, seguridad y libertad de movimiento, acceso a los registros civiles y a la justicia. Ya que son especialmente en estas áreas dónde la discriminación hacia el serbio es más cruenta por parte de autoridades y población albana.

Este hecho fué puesto de relieve la semana pasada por Vuk Jeremic, Ministro de AA.EE. serbio ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

El hecho de que aún sean miles los desplazados serbios que no han vuelto a Kosovo (se estima que más de 200 mil), pone de relieve lo inestable de la situación y la ineficacia de las diversas representaciones internacionales que han pasado por Kosovo, tales como la OTAN, la ONU o la UE.

Kosovo No Se Vende.

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