KOSOVO NO SE VENDE

Un artefacto bomba hizo explosión el pasado jueves en la ciudad de Djakovica, al oeste de Kosovo.

Según fuentes policiales un hombre de etnia albanesa hizo estallar una bomba hiriendo a tres personas. Otro artefacto preparado no llegó a explotar.

El autor del ataque ha sido detenido por la policía de Kosovo, mientras que las fuerzas de “mantenimiento de la paz” de la OTAN se encargaron de desactivar el segundo artefacto explosivo.

Aunque el motivo del ataque no ha quedado esclarecido, la policía apunta a posible inestabilidad mental del albanés detenido.

Esta explicación simplista parece improbable dado el clima de tensión que se vive en la ciudad de Djakovica.

Tras las pasadas elecciones municipales del 15 de Noviembre, resultó vencedor en dicha ciudad, Pal Lekaj, del partido del narcoterrorista Haradinaj, Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK).

Uno de los candidatos a la alcaldía, ha denunciado al AAK de fraude electoral, por lo que está siendo investigado por las autoridades electorales.

Por todo ello, parece que el ataque bomba del pasado jueves está enmarcado en esta lucha de poder entre clanes y mafias albanesas en Kosovo.

El convoy de Hashim Thaci, Primer Ministro de Kosovo, fue atacado en el 11 de Noviembre, por seguidores del, también líder albanés, Ramush Haradinaj durante un acto de campaña electoral en la ciudad de Decani.

Los fraudes electorales en Kosovo no son nada nuevo. Tras as municipales de 2007 la OSCE investigó diversos casos de fraude electoral, principalmente relacionados con “incidentes de intimidación a los votantes, abusos, manipulaciones, destrucción de papeletas, y la falsificación de los resultados de la votación” según el informe mensual de Mayo de 2009 Human Rights and Communities Department. Legal System Monitoring Section de la OSCE.

El 30 de noviembre de 2007, la OSCE dictó una sentencia por la que concluía que se cometieron irregularidades en la votación en 31 mesas electorales de todo Kosovo y anuló los resultados electorales en dichos centros de votación. Supuso la invalidación del 1,3% de los votos en urnas y 34.000 votos por correo.

Tras la remisión de los resultados de la OSCE a la Fiscalía General de Kosovo, está los remitió a las fiscalías municipales, a menudo controladas por los partidos que gobiernan por lo que las denuncias de fraude suelen caer en saco roto en un territorio en el que la intimidación y violencia de las mafias es lo que marca la agenda electoral en la provincia serbia que marcha la deriva.

La propia OSCE reconoce que de los 36 casos y 56 personas implicadas en las municipales de 2007, ha fecha de hoy no se ha abierto proceso judicial alguno contra los responsables por parte de la fiscalía.

En concreto, en la ciudad del ataque bomba, Djakovica, El Ministerio Fiscal investigó diez  casos de fraude electoral. A principios de junio de 2008, los fiscales interrogaron a diez de los acusados y envió los autos a la policía para su investigación, pero sin instrucciones específicas. Después de examinar los informes de la policía, en enero de 2009 la fiscalía concluyó las investigaciones no presentando denuncia en todos los casos investigados por la “falta de sospechas razonables de fraude electoral”.

La OSCE señala en su informe que “parece que en algunas municipales los fiscales no han hecho lo suficiente para cumplir su obligación de realizar una investigación efectiva en la sospecha de fraude electoral”.

Todo ello, a juicio de la OSCE, indica un falta de voluntad por parte de la fiscalía de investigar las acusaciones de fraude electoral en Kosovo lo que supone un flagrante violación de los derechos humanos y el fracaso de las autoridades del flamante Estado narcoterrorista de Kosovo, hijo de la Gran Albania.

Sin embargo, tras las pasadas elecciones municipales de 2009, todas las instituciones internacionales se han jactado de la celebración de los comicios como “expresión del buen funcionamiento de las instituciones democráticas” en un Estado promovido y amparado por ellos. Desde EEUU hasta la ONU, pasando por la Unión Europea se ha dado la enhorabuena a tal proceso “democrático” y símbolo esperanzador de “convivencia multiétnica”.

Kosovo No Se Vende

Anuncios