KOSOVO NO SE VENDE

En el día de ayer se produjeron varias de las intervenciones más esperadas ante la Corte Internacional de Justicia: Rusia, EE. UU. y España.

En la sexta jornada de alegaciones públicas ante el Tribunal se dieron cita los representantes del país promotor y artífice en la sombra, EE.UU. y el del mayor apoyo con que cuenta Serbia y tradicional aliado, Rusia. Además Finlandia y España también intervinieron.

“Frente a la política de hechos, apelamos a la fuerza del derecho”

Concepción Escobar Hernández, consejera jurídica de Exteriores del estado español ha defendido la integridad territorial serbia con basamento en el derecho internacional y en las resoluciones de la ONU.

“España está convencida de que la declaración unilateral de independencia de Kosovo, proclamada por sus instituciones provisionales de gobierno, no es acorde con el Derecho Internacional, ni con el principio de soberanía e integridad territorial de Serbia” expresó la representante española.

Además significó el carácter provisional de las instituciones de Kosovo (así figura en la R. 1244) y por lo tanto su imposibilidad de pronunciarse sobre la pretendida independencia.

“No puede declararse la independencia por deseo exclusivo de una de las partes”, señaló Escobar.

La representante española desmonto la coartada humanitaria al poner de relieve que la Resolución 1244 ya contempla la protección de los derechos de las minorías en Serbia (mayorías en Kosovo), por lo que la justificación humanitaria carece de todo sentido por cuanto ya está contemplada e implementada si se habla de la mayoría albanesa en Kosovo. “La resolución 1244 sigue vigente a menos que el Consejo de Seguridad asevere lo contrario” señaló Concepción Escobar.

Así mismo señaló que “el silencio del Consejo de Seguridad respecto a la declaración de independencia no puede ser visto como ninguna forma de aceptación”.

Nosotros y los rusos somos 200 millones

La intervención más esperada, junto con la de EE.UU. fue la de Rusia.

El principal aliado de Serbia defendió una postura similar a la española, la de defensa del derecho y legalidad internacional.

Kirill Gevorgian, representante ruso expresó que “ninguna acción unilateral puede considerarse como un arreglo final”. Señaló que la vigencia de la Resolución 1244 es incuestionable y que toda acción encaminada a vulnerarla supone un desafío directo contra el consejo de Seguridad de la ONU.

Gevorgian reseño al Tribunal la voluntad serbia de continuar con las negociaciones sobre el estatus jurídico de Kosovo, en el marco del respeto al derecho internacional y las resoluciones de la ONU.

Por otro lado, Harold Hongju Koh, representante estadounidense ha significado que la Resolución no hace referencia a la integridad territorial de Serbia, sino de Yugoslavia, utilizando los argumentos que más convienen a tan vil postura desatendiendo el hecho de la sucesión de estados regulada por las normas más elementales el derecho internacional. Así Serbia es el ente sucesor en la personalidad jurídica internacional de Yugoslavia. Así supone absurdo una discusión sobre el nombre del estado cuando la personalidad internacional de este es la misma en ambos casos uno como sucesor del otro.

Para Hongju Koh es irrelevante si existe, en el caso de Kosovo, un derecho a la autodeterminación, por que la provincia serbia “supone un caso especial”.

Además apoyan su postura en las palabras del infame Ahtisaari, para quien “la independencia de Kosovo, era única solución viable”.

EE.UU. explotó el victimismo y la excusa humanitaria de Kosovo, lo que, ya de por sí, pone de relieve la pobre argumentación jurídica de quienes defienden la vileza y la injusticia.

Kosovo No Se Vende

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