KOSOVO NO SE VENDE

Serbia y Rusia manifestaron el pasado día 23 en el Consejo de Seguridad de

las Naciones Unidas su drástico rechazo a la nueva estrategia que el Gobierno albanokosovar, conjuntamente con los países occidentales que lo reconocen, preparan para Kosovo del Norte, región de población mayoritariamente serbia que desobedece a Pristina a raíz de su secesión en febrero de 2008.

El presidente de Serbia, Boris Tadic, calificó de “provocación innecesaria y peligrosa” este plan confeccionado por la Oficina Civil Internacional (OCI), una estructura creada al margen de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU por países que reconocen la secesión de Kosovo.

El dirigente de Kosovo, Hashim Thaçi, anunció la semana pasada que 2010 será “un año de consolidación del Estado kosovar”. Estas palabras causaron seria inquietud en Serbia, recelosa de que la nueva estrategia se plasme en “implementación forzosa de una serie de medidas antidemocráticas y draconianas contra la comunidad serbia de Kosovo del Norte”, dijo Tadic. El mandatario serbio manifestó la esperanza de que la Fuerza Internacional de Paz para Kosovo (KFOR) y la Misión Eulex de la Unión Europea protejan a los serbios del norte de Kosovo de estos “amagos agresivos”.

El subjefe primero de la representación rusa ante la ONU, Ígor Scherbak, se solidarizó con esta “evaluación preocupante” y censuró los intentos de imponer “conceptos nocivos que, además de violar de la manera más burda la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, provocan la tensión y la desestabilización en Kosovo”. Un total de 65 naciones, entre ellas, EEUU y varios países de la Unión Europea reconocen actualmente a Kosovo que el 17 de febrero de 2008 proclamó de forma unilateral su independencia con respecto a Serbia. China, India, Rusia y varias potencias más, en particular, las de la UE, se negaron a reconocer al Gobierno secesionista de Kosovo.

Fuente Ria Novosti


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