KOSOVO NO SE VENDE

Según el Human Rights Report para 2009 que publica el Departamento de Estado de los EE.UU., en Kosovo (al que califica de democracia parlamentaria) se han producido abusos y lesiones contra los derechos humanos.

Las muertes y lesiones causadas por minas terrestres o munición sin explotar, la corrupción y la injerencia del gobierno en las fuerzas de seguridad y el poder judicial, la detención preventiva prolongada y la falta del debido proceso judicial, los casos de violencia política y por motivos étnicos, sociales antipatía contra los serbios y la iglesia ortodoxa serbia, la falta de progresos en la repatriación de personas desplazadas internamente a sus hogares, la corrupción gubernamental, la violencia y la discriminación contra la mujer, la trata de personas, especialmente mujeres y niñas con fines de explotación sexual, la violencia social, abusos,  la discriminación contra las comunidades minoritarias (serbios, gitanos…), la discriminación social contra las personas con discapacidad, el abuso y la discriminación contra las personas por su orientación sexual, y el trabajo infantil, son solo algunas de las concreciones de la violaciones de derechos en Kosovo.

Especialmente relevante es la mención en el informe a la discriminación de las minorías y muy en concreto a la minoría serbia en los sectores del empleo, la educación, el acceso a los servicios sociales, el uso del lenguaje, la libertad de circulación, el derecho de retorno, y otros derechos básicos. Según un proyecto de informe preparado por la Oficina del Primer Ministro de Asuntos de la Comunidad, el empleo de las minorías en las instituciones públicas se redujo durante el año y se limita generalmente a los niveles inferiores del gobierno. El informe recomendó que el gobierno de forma más activa debía llegar a las minorías y poner en práctica la presentación de informes, contratación, formación, igualdad de oportunidades…

Un informe de 2007 del Defensor del Pueblo concluyó que la discriminación étnica es un problema generalizado. El Defensor del Pueblo puso de relieve la discriminación en la prestación de los servicios públicos y la libertad de movimiento.

Entre el 1 de enero y 31 de agosto, la EULEX informó de 116 casos delitos interétnicos, en los que más de un 80% estaban dirigidos contra la población serbia. Durante el mismo período de 2008, la UNMIK informó de 798 casos de delitos interétnicos, de los cuales 617 eran víctimas serbias. A pesar de esto, estas cifras representan únicamente la punta del iceberg pues la gran mayoría de agresiones no trasciende ni llega a ser registrada, por el miedo de las víctimas y por la prioridad baja que este tipo de delitos contra la población serbia tiene entre la policía kosovar de mayoría albanesa.

En junio de 2008, la OSCE informó de que un hombre serbio de Kosovo, tratando de visitar su propiedad en Decani con miembros del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para ayudar a reconstruir su casa, un albanes que había ocupado su vivienda,  impidió al legítimo propietario y a los miembros de la ONU entrar en la vivienda. Según la OSCE, el propietario por miedo a represalias no trató de visitar su propiedad de nuevo.

En julio de 2008 tres mujeres albanesas de Kosovo no identificadas asaltado físicamente a una mujer e hirieron a varios serbios den Gnjilane. La víctima se negó a presentar cargos o presentar una queja, y la policía cerró el caso.

No hubo avances en el caso de julio de 2008 en Istok, donde un grupo de albaneses no identificados propinó una brutal paliza al refugiado serbio recién retornado, Zarko Orovic, y le robaron 350 euros. El caso fue enviado a los fiscales, pero no se produjo ninguna identificación y ningún arresto.

Tal y como informara Kosovo No Se Vende, en  diciembre de 2008 dos jóvenes albaneses apuñalaron al joven Nikola Bozovic de 16 años en Mitrovica.

Durante todo el año hubo informes esporádicos sobre  albaneses de Kosovo, destruyendo las propiedades privadas perteneciente a los serbios. Algunos de estos ataques pueden haber sido los intentos para forzar a los serbios de Kosovo para vender sus bienes o simplemente abandonarlos para que puedan ser ocupados de nuevo por los albaneses. Hubo numerosos informes en que se señalaba las dificultades de los serbios para acceder a sus bienes, ocupados por albaneses.

La OSCE informó de 70 casos de la venta fraudulenta de bienes de serbios por parte de albaneses mediante fraude y falsificación documental.

Hubo enfrentamientos entre grupos de albaneses de Kosovo y  serbios  durante el año.

La OSCE informó de que el sistema de justicia penal siguió mostrando graves deficiencias. Señaló la incapacidad de los tribunales y los fiscales para obtener declaraciones de testigos y la cooperación de los implicados. Señalando así mismo el fracaso de la policía para transmitir las citaciones a testigos, o, en algunos casos, a que cooperen con las investigaciones, el fracaso generalizado de los fiscales a la hora de identificar posibles responsables de algún delito, el fracaso de los jueces a condenar a los condenados a penas apropiadas, y las largas demoras en el procedimiento. En muchos casos en los tribunales no se abordan debidamente los motivos étnicos como un factor agravante y se suele imponer a los condenados condenas leves incluso por delitos de sangre.

Esto son solo algunos ejemplos de agresiones a los más elementales derechos, que por otro lado, son algo tan notorio y evidente que hasta los EEUU, gran valedor del Kosovo “multiétnico y amante de la concordia”, han tenido que admitir y documentar. Pero, tal y como venimos poniendo de relieve desde Kosovo No Se Vende, la realidad es más cruda aun de lo que el Departamento de Estado de los EE.UU. ha plasmado en su informe. Es una limpieza étnica.

Kosovo No Se Vende

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