You are currently browsing the tag archive for the ‘albanesa’ tag.

KOSOVO NO SE VENDE

Una vez más contemplamos la caída de otra “camara de comercio” albanokosovar en España.

Y es que, al margen de subvenciones de la Unión Europea y del dinero estadounidense, la independencia de Kosovo se está financiando con el tráfico de drogas y los violentos asaltos perpetrados en nuestro país por la mafia albanesa de Kosovo (en otra época la financiación también provenía de asuntos más sórdidos).

La mafia albanokosovar coopera con la turca (segunda mafia más importante en el mundo tras la italiana) en el tráfico de heroína afgana a través de Valencia. Según el artículo publicado hoy en el diario El Mundo por Francisco Martínez, los turcos son quienes procesan el opio y suministran la heroína, mientras que los albanokosovares se encargan de su distribución y de que los “quinquis” “no se reboten”, según un agente español del servicio anti-droga que exige anonimato.

Como podemos ver aquí, aquí, aquí, aquí, y aquí (por poner solo un jemeplo) estás bandas operan en España de manera harto frecuente, recaudando activos para proseguir con el acoso a la población serbia de Kosovo.

Kosovo No Se Vende

Turcas y albanesas eran las bandas que se dedicaban a introducir heroína en Galicia y a las que ahora se suman las kosovares, (albaneses de Kosovo. NdR) después de que dos individuos de esa nacionalidad fueran detenidos hace algunos días cuando pretendían meter en la comunidad gallega doce kilogramos de ese estupefaciente.

Las pesquisas se centraron en las actividades de una red de kosovares que operaba desde Madrid y que suministraba importantes partidas de heroína a clientes repartidos por toda la geografía nacional. Estos receptores de la droga, una vez manipulada y adulterada la heroína, la comercializaban en los escalones de tráfico inferiores.

Los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía sospecharon de que se iba a enviar una partida de droga a Galicia y se dispuso un operativo coordinado. Un turismo de los narcos salió desde Madrid y fue interceptado en la localidad pontevedresa de Tui. El conductor y único ocupante del automóvil fue detenido y tras un minucioso registro se encontraron 21 paquetes de heroína en el interior del depósito de gasoil del vehículo flotando en el combustible, droga que finalmente dio un peso total de doce kilogramos.

Paralelamente y en el mismo día que se interceptó el vehículo se arrestó en Madrid a un segundo integrante de la organización que ocupaba un piso en la capital. En el momento de su detención se le intervinieron trece teléfonos móviles, que llevaba con la intención, al parecer, de deshacerse de ellos, numerosas tarjetas telefónicas, además de 710 euros en efectivo.

En el domicilio de Madrid los agentes de la Brigada Central de Estupefacientes se incautaron, asimismo, de 107.075 euros en efectivo, de los que 86.500 se encontraban guardados en una bolsa deportiva, otros cinco teléfonos móviles, un detector de billetes falsos, un litro de acetona, un ordenador portátil y diferente documentación.

La investigación, desarrollada por la referida brigada de la comisaría general de la Policía Judicial y por agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de Pontevedra, continúa abierta y no se descarta la detención de más personas en próximas fechas.

Según informaron fuentes de la investigación a EL CORREO, en la trama desarticulada no había implicadas organizaciones de narcotraficantes de origen gallego.

El Correo Gallego



Anuncios

KOSOVO NO SE VENDE

Todas las naciones tienen un ámbito criminal específico y propio. Pero no son tan numerosas las que cuentan con una mafia organizada y desarrollada, una auténtica sociedad secreta dotada de ritos de iniciación, marcada por la ley del silencio y por un reclutamiento para ser miembro del clan.

La Cosa Nostra siciliana, las tríadas chinas o los yakuza japoneses son sobradamente conocidos, pero se desconoce absolutamente todo sobre la mafia albanesa a pesar de actuar no sólo en sus tradicionales feudos como Albania, Macedonia y Kosovo, sino en Norteamérica y en toda Europa y de forma muy notable en España (NdT).

La droga, el contrabando de armas, la emigración ilegal, la trata de blancas, el robo e incluso el tráfico de órganos (NdT), en resumen todo el espectro de actividades criminales, son el medio en el que se desenvuelve esta mafia.

La mafia albanesa es conocida por su ferocidad, violencia y crueldad, por sus implacables venganzas que llegan a inspirar respeto entre las familias mafiosas sicilianas.

“La mafia controla alrededor de un tercio de la economía”, añade  un especialista del Banco Mundial. “Será la gran ganadora de la crisis”.

Estructura

La mafia albanesa esta regida por un “código de honor”. Un canon del siglo XV obra de Leke Dukagjini. Además de la familia, el matrimonio, la propiedad hay una cuestión de honor: la imposibilidad de romper una promesa o ir contra la palabra dada.

Este Canon reguló la vida diaria de los clanes del Norte y el Este de Albania hasta el siglo XX y codificó la práctica de la venganza.

Tras la caída del comunismo en 1990, los criminales cuyas vidas y  prácticas habían cambiado poco desde la Guerra Fría, pasaron a actuar conforme a los vientos modernos. Cruzaron las fronteras de Albania y Kosovo a principios de los años 90 y este movimiento migratorio continuó incluso después de la guerra de Kosovo.

Comenzaron a trabajar como “ayudantes” en redes de tráfico de drogas ya existentes dirigidas por turcos y kurdos. Según la policía, llegaron rápidamente a  la cúspide d e la delincuencia europea y a hacer valer sus “derechos”.

Se organizan entonces los clanes criminales albaneses según las antiguas normas que regían la vida rural la vida rural, en base al Kanun (canon de Dukagjini).

El jefe de cada clan recibe vasallaje de un grupo de fieles seguidores que tienen a menudo lazos de sangre con él. Se reúnen en el  “Bajrak”, dónde se discuten entre todos la acometida de nuevas empresas criminales.

La ley del silencio es inviolable. Los Albaneses tienen varios activos a su favor: se benefician de una casi total impunidad en Albania y Kosovo y de una amplia diáspora; estas regiones se sitúa al cruce de las más importantes vías del tráfico de drogas; sus contactos con el Ejército de Liberación de Kosovo les permitieron allegar armas y tras ello, comenzaron la utilización de la extrema violencia que les es característica.

Actividades

La Mafia Albanesa controla más del 70 % del mercado de la heroína en Suiza, Austria, Alemania y países escandinavos, millares de prostitutas “trabajando” para ellos en régimen de semiesclavitud en horribles condiciones; de España a Suecia, decenas de comandos de ladrones harto profesionalizados, formados por antiguos militares, policías o terroristas del ELK. En Inglaterra, los albaneses (de Albania o Kosovo) son bastante conocidos por Scotland Yard, por actos de chantaje, posesión de armas ilegales y trata de blancas.

La Mafia Albanesa esta presente en seis principales sectores de actividad: la droga (principalmente la heroína, cuyo transporte pasa por la “carretera de los Balcanes”, a partir de Turquía); el contrabando, que conoció un desarrollo considerable gracias al embargo contra Yugoslavia desde hace cerca de ocho años (principalmente el tráfico de cigarrillos); la prostitución (las menores son secuestradas en los campos de refugiados kosovares por sus compatriotas, o han sido forzadas una vez transportadas clandestinamente al oeste de Europa), el tráfico de armas (existencias obtenidas durante la insurrección de Tirana en 1997, y las provenientes del UCK); la extorsión (principalmente hacia refugiados kosovares y hacia las diásporas albanesas de Europa y América); y por último, el transporte de inmigrantes ilegales hacia la Unión Europea.

Prostitución

La mafia albanesa dirige la trata de blancas en toda Gran Bretaña. Scotland Yard, el servicio de policía británico, considera que las bandas de delincuentes albaneses controlan cerca de un 75% de la prostitución en el  Soho de Londres. Las personas implicadas en estas redes son responsables de estas formas de esclavitud. Se estima que el volumen de negocio en esta parte de Londres ronda más de los 18 millones de euros anuales.

Las grandes ciudades de Europa occidental son los principales destinos del tráfico de mujeres, ya que estas ciudades constituyen los lugares principales de la industria del sexo. Las mujeres llegan del mundo entero, aunque un gran número proceden de los países de Europa del Este.

Desde los años 90, la llegada de prostitutas de la República Checa, Bulgaria o Albania no ha dejado de aumentar. Según la Organización internacional para las migraciones, 300.000 mujeres venidas del Este se prostituyen en Europa Occidental. En Francia, donde habría entre 15.000 y 18.000 prostitutas, las mujeres venidas de países del Este representan alrededor de un cuarto. Estas nuevas redes de prostitución, en particular, los controlados por la mafia albanesa, están caracterizadas por una violencia inaudita hacia las mujeres. Las escasas prostitutas que se atreven a hablar describen la situación como una nueva forma de esclavitud, en pleno corazón de Europa y en el siglo XXI.

“Mujeres compradas y violadas colectivamente”

“Existen zonas rurales que funcionan como campos de oferta, donde se compra, se vende y se viola a las mujeres  antes de ser transportado hacia las grandes ciudades europeas y obligadas a prostituirse” señala Christian Amiard responsable de la Oficina Central por la Represión de la Trata de Seres Humanos (OCRTEH).

En Bruselas, la mitad de las prostitutas son de etnia albanesa. Para la justicia belga los “centros de reclutamiento” se sitúan en Albania: se venden a las jóvenes mujeres para ir “a trabajar” a Londres, Hamburgo o París. “Según su belleza, sus conocimientos del idioma y sus aptitudes profesionales, su precio de venta a finales de 1999 iba de 10.000 a 15.000 francos” según señala Xavier Raufer autor de “La Mafia albanaise. Une menace pour l’Europe”.

Una vez en los países receptores, se somete a las prostitutas a una fuerte presión por parte de sus proxenetas en aras a mantenerlas atemorizadas y seguir con la explotación. En Kosovo la venida de más de 50.000 soldados de la KFOR, de empleados de la Misión de las Naciones Unidas en Kosovo, y del personal de las organizaciones internacionales, ha hecho que floreciese el negocio de la prostitución. Prostitutas venidas de Moldavia, Ucrania, Rumania y Bulgaria, son vendidas entre 1.000 y 2.500 dólares a los proxenetas kosovares a fin de satisfacer la incipiente demanda en el nuevo Estado kosovar.

Estupefacientes

Para Scotland Yard, es el dinero de la droga lo que ha permitido a la mafia Albanesa tomar el control de la prostitución en el Soho.

Sin embargo otros investigadores consideran que la mafia albanesa se especializó en un  principio en la prostitución para poder invertir sus ganancias en el tráfico de drogas (La guerre du Kosovo a déclenché un cataclysme criminel énorme, en  “L’humanité”.

El criminólogo Xavier Raufer considera que Kosovo se ha convertido en el paraíso para los traficantes de droga. Acusa directamente a la OTAN de haber abierto la caja de Pandora con pleno conocimiento de causa. Para él, “la guerra de Kosovo desencadenó un cataclismo criminal enorme”.

En el año 2000, los especialistas Italianos de la lucha antimafia seguían los vínculos financieros entre los traficantes de droga próximos a AL Qaeda y los clanes sicilianos; afirmaban que una vez la carga de heroína llegaba a Italia “es la mafia albanesa combinada con la Cosa Nostra siciliana la que se encargaba de abastecer los mercados europeos y americanos” según afirma el Gobierno francés en su estudio “Les liaisons afghanes de la mafia sicilienn”.

Por lo que se refiere al tráfico de ”drogas duras”, los clanes albanokosovares parecen haber adquirido una posición dominante, a veces monopolística, dado que se ha compartido el tráfico internacional de heroína y cocaína con los líderes mundiales que son los cárteles mexicanos y sobre todo colombianos.

Desde el principio de los años 90, el sistema criminal vigente en Italia y en el resto de Europa ha evolucionado considerablemente. Los turcos conservaron el monopolio del mercado al por mayor de la heroína, pero cedieron a los albaneses, principalmente kosovares, el control del transporte hacia Europa del oeste y América. Esta nueva configuración requiere centros de almacenamiento, situados principalmente en Hungría, pero también en la República Checa y Bulgaria, principales puntos de concentración de la mafia albanesa en el este.

Según un informe de la Interpol datado en noviembre de 1997, “los albaneses de Kosovo tienen la mayor participación del mercado de heroína en Suiza, Austria, Alemania, Hungría, República Checa, Noruega, Suecia, Polonia y Bélgica”, y representarían ellos solos cerca del 15% de las detenciones de Interpol para el tráfico de drogas.

En abril de 1999, las brigadas antimafia de Bulgaria advertían de una verdadera explosión del tráfico de heroína desde el comienzo de la guerra de Kosovo. La Interpol significó el altísimo volumen de estupefacientes manejado por la mafia albanokosovar.

Para Xavier Raufer, está es “la prueba de que la mafia kosovar desempeña un papel central en el narcotráfico europeo y que la guerra de Kosovo desencadenó un cataclismo criminal enorme que ya sufrían los Balcanes y ahora experimenta el resto de Europa”.

Suiza, que acoge alrededor a de 200.000 refugiados albaneses (segunda comunidad en número de inmigrantes en el país), es una de los principales puntos calientes del tráfico de drogas y armas hacia Alemania, Austria, Hungría y la República Checa, donde la policía sospecha de los numerosos vendedores y fabricantes albaneses de joyas tapadera para el blanqueo del dinero procedente del  tráfico de drogas y armas.

El 10 de diciembre de 1998, el diario londinense The Independent revelaba que la mafia albanesa controlaba un 70% del mercado suizo de la heroína. Son por otra parte cerca de 2.000 albanokosovares los que se encuentran actualmente en cárceles suizas condenados por delitos contra la salud pública relacionados con el tráfico de estupefacientes.

Escandinavia se convirtió en una zona de refugio para los criminales albaneses. Se desmontaron varias redes de tráfico de drogas dirigidos por jóvenes kosovares durante el año 99.

Detenido el 23 de febrero de 1999 por la policía checa, el “padrino” kosovar Princ Dobroshi reconocerá, según un informe del BIS (servicio de seguridad checo) publicado el 12 de marzo en un diario de Praga, que “el tráfico de drogas servía para financiar compras de armas suministradas al Ejército de Liberación de Kosovo” según informara Alexandre del Valle y Christian Amiard (OCRTEH).

De hecho, según un Informe de 24 páginas de los servicios de información de la OTAN revelada por el diario Washington Times el 5 de junio de 1999, los vínculos entre la mafia albanokosovar y el UCK en el actual auge de la heroína en Occidente no deja lugar a dudas: “Numerosos miembros del UCK esta implicados en el tráfico de heroína. La carretera de los Balcanes (auténtico corredor de la droga) generaría varias decenas de millones de dólares al año” según el rotativo americano.

*En España la mafia albanokosovar se ha especializado en el robo y en el asalto violento, del que hemos dado sobrados ejemplos en estas páginas.

Frank FURET (Banc Public, nº 130)

Traducción y adaptación Kosovo No Se Vende